 |
| Jugadores del Racing celebrando. Foto: Raul Lomba (cedida) |
Campeón de invierno es el título que menos importa pero que refuerza más si cabe el temporadón que ha realizado el club ferrolano hasta la fecha. Los números cantan y dan y quitan razones. Las que no le faltan al técnico Miguel A. Tena para destacar el trabajo realizado por sus futbolistas y al mismo tiempo animarles a corregir errores y continuar con el esfuerzo.
Sin embargo la experiencia es un grado y en los banquillos no podía ser menos. Ayer en A Malata se sentaron a dirigir un viejo zorro y un jóven valiente. Los de Rafa Saez no se llevaron los tres puntos pero él gano la partida. Rompió al Racing de Tena por donde más duele y con la ausencia de Borja los ferrolanos cayeron en la trampa y se encontraron un campo minado que les llevó a ser imprecisos y casi hasta el nerviosismo a la hora de salir y tratar de combinar por dentro.
Tena abrió el campo con dos extremos natos como Vela y Marcos, el objetivo estirar la medular contraria y desahogar a un Pablo Rey que no encontró en ningún momento un sitio que no es el suyo pero al que recurrió Tena sin acierto en esta ocasión.
Vela supo leer el espacio y lo aprovechó para poner el 1-0 en el minuto 5. Joselu, muy luchador y generoso en el esfuerzo pero fallón en la definición, erró un mano a mano con el portero que hubiese supuesto el 2-0 y a correr. El Racing se atascaba, Peláez lo intentaba una y otra vez pero un férreo marcaje y la permisividad arbitral impidieron en esta ocasión su conexión con Joselu.
A partir de ahí el partido sobre todo en el primer tiempo estuvo donde Rafa Saez y sus hombres quisieron. La consecuencia el gol del empate conseguido por Armental en el minuto 33 que hacía justicia a lo visto hasta ese momento sobre el césped.